Tanto si trabajan desde la oficina como si están teletrabajando, deben ser conscientes en todo momento de que manejan información valiosa, que son una puerta de entrada a los sistemas de la empresa y por tanto, son posible objetivo de las ciberamenazas.
Cada día las ciberamenazas son más sofisticadas y es “fácil” caer en la trampa en algún momento. Por eso la concienciación y la formación del personal en aspectos de ciberseguridad es una de las medidas más efectivas para proteger a la empresa de este tipo de ataques.
El phishing está a la orden del día. Ya no solo vía email, también han aumentado este tipo de ciberamenazas a través de redes sociales y los dirigidos a dispositivos móviles. Se aprovecha de la confianza del usuario en el supuesto remitente, ya que suplanta la identidad de alguien o alguna empresa conocida por la víctima.
Por este motivo, antes de abrir un email y, por supuesto, antes de descargar cualquier archivo, se debe:
Es uno de los malware más populares y además lleva el nombre del famoso hito histórico del Caballo de Troya, por lo que ya nos podemos hacer una idea de su funcionamiento. Este virus se hace pasar por una aplicación legítima y cuando los delincuentes consiguen acceder al sistema, pueden proceder a realizar acciones maliciosas tales como espiar, robar, bloquear, modificar datos, etc. Los troyanos suelen necesitar del permiso del usuario para instalarse y/o ejecutarse, por lo que en nuestra mano está evitar estos ataques.
Estos troyanos pueden presentarse en la forma de varios tipos de ficheros, por lo que se debería prestar más atención antes de descargar o abrirlos si no estamos seguros de la procedencia.
Este malware, uno de los que más proliferan y que causan efectos más devastadores en las empresas. Secuestra los datos de la víctima cifrando el contenido de los mismos impidiendo acceder a ellos. Luego, suele exigir el pago de un rescate en bitcoins para que tras recibir el dinero, el hacker envíe a la víctima la clave que permita descifrar la información.
En primer lugar, en muchos casos ni siquiera pagando se recuperan los datos. Pero además, lo que nadie va a garantizar es que esa información no haya sido extraída de la empresa e incluso que tras pagar el mismo ransomware vuelva a encriptar los datos de nuevo.
Como su nombre indica, su objetivo es recopilar información sin que el usuario se dé cuenta. Es un malware que puede resultar muy dañino. La información obtenida puede venderse a otros delincuentes o utilizarse para realizar otro tipo de ataques más sofisticados.
Los gusanos son un tipo de malware capaz de autorreplicarse. Saltan de un dispositivo a otro llegando a expandirse por varias redes conectadas aprovechándose normalmente de vulnerabilidades existentes en sistemas no parcheados.
En la actualidad, más que un malware propiamente dicho se trata de una capacidad que incorporan otras amenazas para tratar de infectar el mayor número de dispositivos en el menor tiempo posible.
En definitiva, la concienciación sobre los riesgos que conlleva un uso no responsable de las herramientas de trabajo es muy importante a la hora de evitar o mitigar ciberataques que pueden causar muchos problemas y pérdida de dinero y reputación a la empresa.